top of page

LAS PYMES SUSPENDEN EN TEORÍA DE GESTIÓN

Actualizado: 12 nov 2019

Escucho con cierta frecuencia (y en ocasiones compruebo) que el conocimiento teórico aprendido por los alumnos en la Universidad está muy lejos de la realidad que se práctica en la Empresa. Esta opinión está bastante extendida al menos por los agentes empresariales. Desconozco si en la propia Universidad piensan lo mismo. Celebro en este sentido ver como cada vez hay más iniciativas que seguro van a acortar las distancias entre Universidad y Empresa. Un perfecto ejemplo es la formación de posgrado y másteres LEAN de la Deutz Business School que cuenta actualmente con la combinación ideal formada por directivos de la multinacional Deutz, expertos de la Universidad de Extremadura (UEX), el Instituto Lean Management (ILM) y la Asociación Española de Calidad (AEC).


Lo que creo que nunca he escuchado, y pienso que es más real todavía, es la gran distancia que existe entre la teoría de gestión que cualquier persona puede aprender por su cuenta (o en una escuela de negocios), y el uso en la práctica de esa teoría en el oficio de dirigir empresas.

Es verdad que el mundo de la empresa es fundamentalmente acción. Mediante la acción que provocan los hechos surgen las ideas, que son impulsadas por un sueño y dan lugar a las iniciativas que unidas a las inversiones generan el negocio con rentabilidad.


Emprendedores y empresarios lo son porque en ellos predomina la acción, y así debe ser. Las empresas no se explican con teoría, se hacen.


Pero la acción o chisporreteo como a mi me gusta llamarle requiere de al menos tres 'cosas' para que sea buena impulsora: continuidad (si desaparece la empresa también desaparece), afán de superación (que la chispa ilumine cada vez más) y profesionalidad, porque evidentemente hay que huir de la acción loca e ineficaz para evitar perder: dinero, tiempo, amistades, energía, …


La continuidad y el afán de superación son muy difíciles de enseñar y aprender en los centros académicos aunque si se pueden entrenar cuando el centro es serio, riguroso y disciplinado en sus métodos. La profesionalidad en cambio se enseña y se puede aprender de diferentes formas pero una manera obvia es con teoría de gestión en sus diferentes áreas de conocimientos: control, finanzas, operaciones, dirección de personas, marketing,…


No dejo de sorprenderme cómo todavía me encuentro directivos que ni tan siquiera dirigen con una cuenta de resultados real en su cabeza, la cuál explica lo que ocurre económicamente en su empresa en un periodo determinado de tiempo. Ni siquiera lo entiendo en aquellas organizaciones que viven en un contexto o situación cortoplacista impuesta por su falta de tesorería y que les dificulta poner el foco en los resultados del negocio. “En toda mi vida empresarial nunca he tenido que ver una cuenta de resultados para llevar la empresa” me dijo un reconocido empresario que gracias a su incuestionable iniciativa - chispa - emprendedora, y a la generación de flujo de efectivo o Caja de sus negocios, no creyó tener hasta ese momento la necesidad de aplicar analítica con ningún instrumento de gestión. La CAJA había sido siempre positiva y sus métodos artesanales y en mi opinión poco profesionales le habían funcionado. Pero, ¿qué ocurre cuando deja de haber CAJA positiva?. Se dice que las empresas nacen pero también mueren por la caja.


La cuenta de resultados es una muy buena herramienta para entender la marcha de un negocio pero ¡ojo!: la teoría de gestión, en este caso la teoría financiera nos enseña que la cuenta de resultados (o cuenta de pérdidas y ganancias) está muy lejos de reflejar la generación o consumo del dinero (fondos, para ser más purista y teórico) ya que hay entradas y salidas de dinero que suelen darse cada año y que no aparecen reflejadas en ninguna cuenta de resultados, aunque si en el balance de situación financiera. Otro concepto teórico que facilita la práctica de dirigir.


Ser más profesional implica aprender también cómo funciona y se aplica en la empresa el balance de situación financiero pero una vez más, es otro instrumento o herramienta que no se utiliza (salvo el contable y no me refiero precisamente a ese balance), porque no se estudia teoría útil de gestión, es decir, no se obtienen conocimientos útiles para dirigir profesionalmente a una empresa. Todo buen director comercial, de personas, de marketing, de operaciones, de..., deben saber interpretar esta información y lo que es más importante, la empresa utilizarla. 


Hablando de Flujo de Efectivo, de Cuenta de Resultados (con su EBIT, EBITDA,…) y de Balance financiero; sigo sin encontrarme directivos de pymes que utilicen los diferentes tipos de CASH-FLOW o Flujos de Fondos (cash flow libre, de la deuda, del accionista, operativo, …) para conocer la rentabilidad de la empresa desde las diferentes perspectivas posibles. ¿Qué es eso del cash-flow?, ¿para qué utilizarlo si yo veo que tengo dinero en el banco?, me dijo otro empresario en diferente ocasión.

También es cierto que el riesgo de perder iniciativa emprendedora por estudiar mucha teoría lo veo más que probable, pero esto no debe ser excusa para aplicar en la práctica los métodos y herramientas de gestión que se enseñan en las escuelas de todo el mundo porque hacen a las empresas y a sus directivos de cualquier área mejores. Amuebla la cabeza.


RESUMEN: Ahora está muy de moda, y es lógico, hablar de actitudes por delante de habilidades y de conocimientos. Este artículo (de opinión) en cambio habla de la importancia del conocimiento necesario para poder dirigir una organización. Hay que equilibrar perfiles porque el directivo perfecto no existe: gente con iniciativa y poco rigor junto a gente organizada que estén cualificadas y que puedan aplicar sus conocimientos en el arte de dirigir una empresa con oficio.


El artículo se dirige a empresas que se encuentran en su fase de niñez y adolescencia organizativa (sin que esto tenga que ver con su edad o antigüedad) y se centra en algunos conceptos financieros pero igual se había podido centrar en conceptos, todos interrelacionados, de marketing, de operaciones, de transformación digital, de gestión de personas, de cultura organizativa,etc. 

0 comentarios

Kommentarer


bottom of page