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EL COMITÉ DE DIRECCIÓN EN “PEQUEÑITAS” EMPRESAS

Sevilla, 15 de octubre de 2019, Durante unas jornadas de empresa familiar celebradas en la EOI y tituladas: << Cómo gestionar un cambio accionarial sin conflictos >>, organizadas por APD y la Asociación de EEFF de Andalucía, la consejera delegada de J&C Prime Brands (JUVÉ & CAMPS y otras marcas comerciales) comentó entre otros muchos temas interesantes:


“El protocolo familiar es una buena y necesaria herramienta aunque existen otras que son igual o más buenas todavía, por ejemplo el disponer de un comité de dirección formado por dos o más directivos/as incluso en empresas que estén dirigidas por una única persona, ya que… ¿qué pasaría con la empresa si a esa persona le ocurriese algo”.


Coincido con Meritxtell Juvé hasta el punto que me atrevo a decir que en el futuro esto será algo normal, incluso en Extremadura región en donde vivo y en la que hablar de comité de dirección muchas veces todavía es pensar en algo etéreo que no existe más que en empresas "grandecitas". Creo que es un error, el tamaño no importa, lo que importa es el grado de profesionalización en el oficio directivo y el sentido del tiempo desarrollado por el empresario/a.


El sentido del tiempo es aquel que una persona desarrolla cuando sabe bien en qué momento (tiempo) tiene que dar un paso adelante o un paso atrás a la hora de ejecutar una decisión ya tomada. Tenemos desarrollado el sentido del tiempo cuando actuamos justo cuando tenemos que hacerlo y no antes ni después en cualquiera de las decisiones tomadas. Es triste ver como un empresario/a te dice algo así: “he estado siempre pendiente del negocio pero he descuidado temas importantes que desconocía y ahora me encuentro que no están bien implementados o no sé como hacerlo",“Debería haberme parado a pensar en estos temas antes”, “a pesar de preocuparme por la formación de mis hijos hasta que no he tenido una segunda opinión no he conocido cual eran sus verdaderos intereses personales e individuales porque de esto no hablamos nunca y cuando lo hacemos no se profundiza evitando ir más allá y generar tensión en la familia”, "no puedo hacerlo todo y ahora encima tengo que buscar y negociar con la empresa que nos lleva el programa informático", etc.


Un comité de dirección verdadero, es aquel que aplique con disciplina una metodología útil para la toma de decisiones y esté formado por personas creadoras de valor en la empresa que además se impliquen en los planes de acción.

A una empresa pequeñita el comité puede aportarle los siguientes beneficios:


Constituye en sí mismo un plan de contingencia. Si pasa algo hay otra u otras personas que tienen conciencia sobre la situación actual de la empresa. Existe una mejor sa (situation awareness) diría un piloto de aviones el cual no puede permitirse el lujo de no solamente no saber la situación actual sino además no tener datos de cómo va a ser a cortísimo plazo la situación externa e interna para que pueda tomar las oportunas decisiones y el avión (la empresa) no se caiga.


Reduce el componente maligno de la endogamia empresarial. Día a día, mes a mes, año a año, una única persona, posiblemente junto a sus hijos en empresas familiares, centrada casi exclusivamente en la actividad principal de su negocio, va dejando progresivamente de aprender a interpretar otras realidades distantes a su propia realidad. Malo será cuando nos centramos en la 1ª persona del singular o del plural (soy yo, somos nosotros, somos únicos, sabemos de lo nuestro,…). Un colega farmacéutico de San Telmo Business School me decía recientemente en la reunión The International Academy of Management. Vengo a San Telmo en gran parte porque siempre estoy rodeado de personas que piensan parecido a mí (farmacéuticos como él en este caso) pero cuando me junto a personas de diferentes sectores mi intelecto (él utilizó otra palabra que ahora no recuerdo) se desarrolla enormemente.


Sabemos que cuando nos alejamos por un momento de nuestro entorno habitual, comenzamos a escuchar ideas e historias que nos inspiran y nos motivan. Pasar tiempo con otras personas, en ocasiones de otros sectores, ayuda a respirar oxigeno limpio a partir de perspectivas y experiencias diferentes que nos pueden enseñar otras personas y que enriquecen el proceso de toma de decisiones y además, si la empresa es pequeñita, esas personas se remangan y participan en las operaciones. ¿a quién no le gusta que te digan cómo lo hacen otros?


No existe el directivo perfecto pero es posible crear un equipo directivo perfecto formado por personas complementarias (Dr. Ichak Adizes)

Enseña conocimientos. El comité de dirección es una herramienta de aprendizaje colectivo. En ya varias ocasiones me he encontrado a empresarios que me han preguntado: ¿cómo me va ayudar alguien interno o externo si no conoce el negocio como lo conozco yo?, vuelve la 1ª persona del singular...en realidad, lo que yo creo que están pensando en ese momento es “no tengo porqué perder tiempo en enseñarle el negocio a nadie”…


...ruego que el lector o lectora me disculpe, lo anterior es un pensamiento personal y no un hecho comprobado por lo que no debería escribir esto.


En cualquier caso, lo que si es verdad es que un nuevo o nueva directiva añadida creando así un equipo complementario eficaz que trabaje con un método contrastado de toma de decisiones en un órgano de dirección denominado Comité aportará conocimientos que complementen al conocimiento de los otros directivos. Imaginemos que es necesario implantar un ERP en la empresa, un equipo de dirección con experiencia previa sabrá analizar mejor los pros y contras por cada uno de los criterios existentes que intervienen en esta decisión estratégica. Desarrollo este tema en otro artículo ¿Qué nuevo software de gestión compramos? 

Otro ejemplo, en ocasiones el jefe está ocupado para tener que entrevistar a candidatos, siendo éste otro de los procesos claves del directivo competente que además si es externo e independiente valora sin prejuicios propios de la cultura organizativa otras cuestiones que no son precisamente las técnicas del candidato sobre el puesto vacante y lo manifiesta preguntándole y diciéndole lo que a nadie interno se atreve o se le ocurre preguntar.


El jefe no puede clonarse. Sabe mucho de la actividad de la empresa pero puede no saber nada de finanzas empresariales y aunque cree que la empresa funciona no sabe si el nivel de endeudamiento, los márgenes de contribución, el ebitda o cualquier otro indicador es el adecuado... podrían darse muchos ejemplos reales. Para poder hacer muchas cosas que aporten valor a la empresa, el jefe tiene que conseguir delegar funciones que le exigen tiempo y energías pero que podría hacer alguien con responsabilidad directiva. Los miembros de un comité se organizan y trabajan en equipo compartiendo responsabilidad y repartiéndose tareas.


Todo jefe, gerente o director general, es obvio que necesita pensamiento alternativo para buscar soluciones a los problemas del día a día.


Facilita y mucho la transmisión o relevo en la dirección. En poco menos del 100% de las ocasiones, el directivo es el dueño/a de la empresa pequeñita. Pero incluso en estos casos, antes o después, lo normal es que esa persona pensará en trasmitir al menos la dirección de la empresa manteniendo la propiedad. Promocionar un trabajador a gerente, relevar a un familiar que ocupe el cargo, o contratar a un gerente externo, etc. Esto no se consigue de un día para otro. Hay que trabajar el proceso necesario hasta conseguirlo con éxito y una forma de hacerlo es creando un comité de dirección serio.


Ahorro. Reconozco que no puedo cuantificarlo en un porcentaje global aunque si con casos reales que no voy a desvelar por confidencialidad, y por eso con criterio puedo asegurar que los despilfarros de tiempo, de energías y de dinero que se producen por malas decisiones o incluso por ausencia de decisiones al no tener capacidad para estar en todo, son muy muy altos. Si tienes apoyos directivos que además de dar asesoramiento continúo sobre temas operativos, se remanguen y participen en operaciones complejas la empresa se ahorra más de lo que el comité cuesta mantenerlo.


Me decía un cliente empresario de empresa familiar hace muy poco tiempo. “En la empresa familiar se pagan más impuestos que en la no familiar”. Sorprendido por tal afirmación manifesté mi curiosidad escuchándole activamente. Su argumento fue que en la empresa familiar la aversión al riesgo es mayor por lo que la planificación fiscal de la empresa es siempre más conservadora y más cara. Y creo que tiene razón. Solución posible: reducir el componente endogámico familiar a nivel ejecutivo y así se gestionará el riesgo de otra manera, manteniendo y fortaleciendo el nivel familiar.


RESUMEN: En la actualidad es obvio que una empresa de cualquier tamaño contrata a trabajadores para poder ampliar su capacidad productiva y cumplir con clientes. Y contrata servicios externos para cubrir necesidades en la que la empresa no es experta: Servicios de identidad corporativa, comunity manager, gestiones laborales, tributarias, selección de personal, servicios tecnológicos, publicidad,…


Esto seguirá siendo igual de obvio pero además en el futuro, también será obvio que las empresas paguen a personas de confianza internas y externas (en este caso gasto deducible sin seguros sociales de por medio) para que les ayuden a dirigir, creando valor en el proceso de toma de decisiones operativas (financieras, comerciales, tecnológicas, gestión de personas,…), y que se remanguen en la implantación de esas decisiones. Este artículo trata sobre la importancia de un equipo directivo a nivel ejecutivo no a nivel de consejo de administración.

La empresa es mucho más que la actividad principal del negocio.




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